La capital del Huila se encuentra sumida en el luto y la indignación tras un violento atentado perpetrado en la mañana de este martes 13 de enero de 2026. El ataque, dirigido contra la cúpula administrativa del Establecimiento Penitenciario de Neiva, resultó en el fallecimiento de un menor de 11 años, hijo del director del penal.
Los hechos
El reloj marcaba aproximadamente las 6:53 a.m. cuando el vehículo en el que se movilizaban el director de la cárcel, Édgar Rodríguez, el subdirector Renato Solano Osorio, y el pequeño hijo del director, fue interceptado por sicarios en motocicleta. El suceso tuvo lugar en la vía que comunica a Neiva con el municipio de Rivera.
Según informes preliminares, los atacantes abrieron fuego de manera indiscriminada contra el automotor. Mientras que el director Rodríguez salió ileso físicamente, su hijo recibió un impacto de bala en la cabeza. El subdirector Solano, por su parte, sufrió heridas de gravedad en el tórax y el abdomen, y permanece bajo pronóstico reservado en el Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo.
Un director con solo 10 días en el cargo
Uno de los puntos que más ha consternado a las autoridades es que Édgar Rodríguez había asumido la dirección del penal hace apenas diez días. El ministro de Justicia y del Derecho, Andrés Idárraga Franco, señaló que no se conocían amenazas previas contra el funcionario, lo que ha generado interrogantes sobre la procedencia del ataque.
«Matar a un niño es cruzar cualquier límite. Nos duele profundamente que un menor de edad haya perdido la vida a consecuencia de este acto criminal», afirmó el ministro Idárraga en rueda de prensa.
Respuesta institucional y Plan Candado
Ante la gravedad de los hechos, la Policía Nacional activó de inmediato un ‘Plan Candado’ en las salidas de Neiva y municipios aledaños para capturar a los responsables. La Procuraduría y la Defensoría del Pueblo también se han pronunciado, exigiendo medidas estructurales para proteger a los funcionarios del INPEC, quienes enfrentan un riesgo creciente; solo en lo que va de enero se han registrado tres incidentes violentos contra personal penitenciario.
Por ahora, las investigaciones se centran en establecer si el atentado fue una retaliación de bandas delincuenciales locales o una orden proveniente del interior de los centros de reclusión.





