Con la llegada del 2026, el silencio comienza a ganar terreno en las calles colombianas. La entrada en vigencia de la Ley 2450 de 2025 marca un antes y un después en la regulación de la contaminación auditiva, poniendo la lupa sobre uno de los problemas más persistentes en la movilidad urbana: las motocicletas con sistemas de escape alterados.
Esta normativa, diseñada para proteger la salud pública y la convivencia ciudadana, otorga facultades sin precedentes a las autoridades de tránsito para combatir el ruido excesivo, especialmente en zonas residenciales.
Los objetivos de la Ley Antirruido
La ley no solo busca reducir los decibeles en las ciudades, sino establecer un marco de gestión integral. Sus pilares son:
Protección ambiental: Reducción del impacto sonoro en ecosistemas urbanos.
Salud pública: Prevención de enfermedades auditivas y estrés en la población.
Control estricto: Identificación de vehículos con escapes perforados, sin silenciador o con resonadores no originales.
Multas: El alto costo de «hacerse sentir» en la vía
Las sanciones económicas bajo este nuevo marco legal son severas y se dividen según la gravedad de la falta:

Nota importante: Las autoridades han advertido que la perforación del silenciador o el retiro de componentes reductores de sonido son causales directas de estas multas.
Más que un comparendo: Inmovilización y rechazo técnico
El endurecimiento de los controles no se limita al bolsillo del conductor. Los propietarios de vehículos modificados enfrentarán consecuencias adicionales que podrían dejarlos fuera de circulación:
Inmovilización inmediata: El vehículo podrá ser trasladado a patios si las condiciones de ruido son extremas.
Revisión Técnico-Mecánica (RTM): Un escape modificado será motivo automático de rechazo en los Centros de Diagnóstico Automotriz (CDA).
Pérdida de garantía: Las modificaciones al sistema de escape original anulan los respaldos de fábrica de las motocicletas nuevas.
Controles más ágiles en vía
Una de las novedades de esta regulación es la facilidad de detección. Según las autoridades de tránsito, muchas de estas modificaciones son evidentes al ojo y oído humano, lo que permite realizar operativos de control efectivos sin necesidad de equipos de medición técnica especializada en todos los casos.
Con esta medida, el Gobierno Nacional busca fomentar una movilidad responsable, recordándole a los motociclistas que el derecho a transitar no debe vulnerar el derecho al descanso y la tranquilidad de los demás ciudadanos.





